Valdés Aller, este es el nombre del colegiado que ayer masacró al Elche C.F. con cuatro expulsados para convertirse en el gran protagonista del partido. Un partido que es de lo mejor que se podía ver en la categoría se redujo ayer a un partido sin historia que va a ser recordado por las cuatro expulsiones sufridas por el equipo ilicitano.
Independientemente de las expulsiones, ya desde el principio del partido puso en su punto de mira al conjunto ilicitano. En la primera parte, “no vio” como un jugador del Celta le rompía el labio a Beranguer con un codazo, todas las acciones blanquiverdes eran castigadas con falta,… pero sin embargo, cuando la jugada era en el otro lado del campo no le temblaba el pulso. Y así, en la segunda parte, una falta de Flaño si que fue considerada como ocasión manifiesta de gol y expulso al lateral ilicitano. Pero no contento con esa primera expulsión, también mando al vestuario al capitán del equipo, David Generelo, por protestar. En la misma jugada el árbitro se cargó el partido y todas las posibilidades del Elche. Antes del descanso ya se había cobrado su primera víctima expulsando a Linares por insultarle. Pero el circo arbitral no acababa ahí, Beranguer también fue expulsado en otra falta, el Elche se quedaba con siete jugadores de campo y Juan Carlos, lo nunca visto.
Aún con dos jugadores menos el Elche pudo obrar el milagro con una ocasión de Nicki bille que rozó el palo. El Celta solamente pudo ponerse por delante en el marcador cuando el Elche tenía tres jugadores menos y de golpe franco materializado por De Lucas en el minuto 83. Aún con tres jugadores menos el Elche no bajo los brazos y, causa de ello, en un contragolpe el Celta puso el cero a dos en el marcador.
Antes de que ocurriera todo esto en el partido el Celta ponía el control del balón y el Elche presionaba incansablemente. El Elche tuvo dos ocasiones en las botas de Nicki Bille y Ángel que pudieron poner por delante a los ilicitanos. A partir de ahí, el Celta tuvo el control del balón.
El conjunto ilicitano siguió estando tremendamente sólido en defensa. Tras el descanso el Celta cambio la forma de jugar y pasó a mandar balones largos y el Elche trataba de tener más la posesión del balón. Y llegó el momento estelar de la mañana cuando el trencilla desenfundó las tarjetas y empezó a repartirlas a diestro y siniestro, dejando sin historia el partido.
En el túnel de vestuarios también expulsó al segundo entrenador y al fisioterapeuta. Bordalás declaraba que “en Granada casi nos matan y nosotros seguimos llevando la etiqueta de equipo marrullero”.
Esta claro que al Elche no le va a echar una mano nadie y que lo que tenga que conseguir lo tiene que hacer por si solo. Pero que sepa todo el mundo que no podrán ni con este equipo ni con esta afición. ¡¡¡ MUCHO ELCHE !!!

El atraco fue descarado, parece que el ascenso este pactado. Es indignante.